Valerie Blanchard

Paris 1965

She had a very nomadic childhood. From the age of 19, she begins to work in very diverse sectors, from agriculture to music.
She spent some time in the circus world and also lived for 8 years in South America.
Later she discovered her pictorial vocation when she posed as a model for the painter Toshima Yasumasa in Granada (Andalusia).
Since 1993 she regularly exhibits her work in France, Spain, Germany and Belgium.

Valerie Blanchard paints what goes on and passes before her eyes, like others photographing, at the mercy of her travels and pilgrimages, places where she lives …
Her paintings represent small everyday scenes of the human being, on the beach, in bars, neighborhood parties, shopping … as a sociology study, which instead of expressing with lyrics, does so with images.

After taking notes and sketches in a notebook, she returns to her workshop to capture with paintings on the canvas.
Her work is full of bright colors, inside 1 style falsely «naif» and with a note of irony. The abundance in details, requires of the spectator, a slow and meticulous observation.
Her work resembles an «Afro – Latin American» mestizaje, influenced by Botero, but with a style that makes her work truly unique.


París 1965

Tuvo una infancia muy nómada. A partir de los 19 años, comienza a trabajar en sectores muy diversos, desde la agricultura a la música.
Paso cierto tiempo en el mundo del circo y también vivió 8 años en Sudamérica.
Posteriormente descubrió su vocación pictórica cuando posaba para el pintor Toshima Yasumasa en Granada (Andalucía).
Desde 1993 expone regularmente su obra en Francia, España, Alemania y Bélgica.

Valerie Blanchard pinta lo que desfila y pasa ante sus ojos, a merced de sus viajes y peregrinaciones, lugares donde vive …
Sus pinturas representan pequeñas escenas cotidianas del ser humano, en la playa, dentro de los bares, fiestas de barrio, de compras …. como un estudio de sociología, que en lugar de expresar con letras, lo hace con imágenes .

Después de tomar notas y bocetos en una libreta, que siempre lleva con ella, vuelve a su taller para plasmar con pinturas sobre el lienzo.
Su obra está llena de vivos colores, dentro un estilo falsamente «naif» y con una nota de ironía. La abundancia en detalles, requiere del espectador,  una observación lenta y minuciosa.
Su obra se parece a un «mestizaje afro – latinoamericano»,  con influencias de Botero, pero con un estilo que hace que su trabajo sea realmente único.